viernes, 9 de enero de 2015

DESEMPOLVANDO EL ARCHIVO. Por José Luis González Peralbo

Motes, apodos y distintivos de Pozoblanco en 1780, según memorial de deudas que acompaña el testamento de Francisco García Murillo realizado el 13 de septiembre de 1780 en la Puebla de Guadalupe, y bajo el que falleció de forma inmediata


Catalina la Media
La Azúcara
Inés de la Sargenta
Lucas el Grillo
Juan el Pinero
Anica la Macarena (1)
Pedro Pendencias (2)
Francisco el Síndico
Francisco Suena
María la Añina (3)
Martín Nevado el Cojo
Juan García el del tinte



La Mojina (4)
El Desquesado
Juana la del Valiente (5)
Alonso el Majo
La Aguda
El Pullo (6)
Bartolomé el de los Clérigos
Lorenzo el hortelano
Manuel Pilas
La Pichona (7)
Francisco el Ciego
Pedro Sábado (8)
Benito Naque (9)
Simón el Colorín (10)

Felipe Corralero


Blas el Candelario (11)
Bartolomé Razones (12)
Miguel Mejicano
Hija de la Castaño
Chúcaro (13)
Isabel Bocinero
La Cortesa
La Castra
Jurado Telas
Antonio Chiriquequés
Beatriz la Manchega
Martín Gilandro
Miguel el Tirador
Gómez de todas cuentas



Pedro el Vinagre (14)
María la Riatena
La Ventura
Cayetano el sastre
Manuel Sánchez Corcuño (15)
Herrero el zapatero
Brígida de Pablos (16)
Miguel Muñoz Picudo
Manuel de Dueñas Garrote
Pedro el Zurdo
Martín Muñoz Posadillas (17)
Alonso Calero el de la  Mejicana
Ana Santa
Bartolomé Cerero
Nieta de Andamundo
Isabel la Repola
Pedro García Padre Santo (18)
Felipe el Torrino
Manuel Botero
Pedro el de la Gorda
Juan García el Guapo
La Hidalga
Cadenas

La Jotisa


Miguel el del Recio
Miguel el de Marcos hornero
José de Arévalo el Calvo
Juanichera
La Obispa
Benito Patas
Blas estaquero
María Calero la Orgaza
Bartolomé el viudo
Bartolomé Pata de Palo
Pedro el curtidor
La Ollera
El Sevillano
La Llagas
Catalina la Lele
Bartolomé Chozas
Juana de Huevos
Roberto el Diablo (19)
Cisclos el ollero
Sebastián el guarda
Tomás el zapatero
Tolo Tenorio (20)
Bartolomé La Bernia Tolomingo (21)
Anica la Jabonera
La Toledana


La Rincona (22)
Bartolomé Rosales el ollero
Maestro Amor (23)
Juan el de la Muñoza
Sebastiana la del Mesón
Andrés el Sacristán
Brígida de vino va
Chuco el dómine
María la Liebre
Belica la de las Camachas
La ciega del horno
La Perla
Francisco el gallego
Bartolomé Andolo
Gabriel el Rosariero
La Cusquita

NOTAS
(1) Hay que identificarla con Ana Moreno, esposa de Juan de Arévalo Macareno.
 (2) Pedro Moreno Pendencias, era hijo de Pedro Moreno y de Ana Cabrera. Casado con Ana Ruiz, fueron padres de tres hijos. Testó en 1803.
 (3) Se corresponde con la Cordera.
 (4) El origen del apodo puede deberse a multitud de causas, desde una procedencia geográfica (Alcaracejos), a una tez o cabello demasiados oscuros; desde una identificación con una mula, a un estado de ánimo o carácter; e incluso a su parecido con un ave.
 (5) Juana Jiménez, viuda de Juan Rayo, era hija de Juan Redondo Valiente y de María López.
 (6) Bartolomé Herruzo, alias Pullo, era hijo de Pedro Martín el Pullo y de María Muñoz. Casado con María López, fue padre de cinco hijos.
 (7) Se trata de María Redondo, viuda de Manuel de Dueñas.
 (8) Complicado resulta igualmente este apodo pues puede aludir a un hombre especialmente ocupado en los quehaceres y limpieza de la casa, a una persona cuyo aspecto físico es parecido al de una longaniza o incluso, sutilmente, a alguien señalado como judío.
 (9) O también Ñaque, que hace referencia a una compañía antigua de cómicos que constaba solamente de dos hombres, o bien a un conjunto o montón de cosas inútiles y  ridículas.
 (10) Se trataba de Simón Fernández Merchán que testaría en 1808. El apodo lo transmitió a sus descendientes.
 (11) Casado con María Cayetana Leal.
 (12) Era Bartolomé Serrano, Razones, hijo de Bartolomé Serrano y Marina Peralbo. Casado con María López, testó en 1795.
 (13) Término relativo al ganado vacuno y caballar aún no desbravado; alude por tanto a alguien arisco y montaraz. Es posible que el apelativo Zúcaro presente todavía en nuestra localidad tenga relación directa con él.
 (14)  Pedro Redondo el Vinagre, era hijo de Pedro Fernández y María Díaz. Estuvo casado con María Muñoz y fueron padres de cuatro hijos. Testó en 1806.
 (15)  Posible referencia a jorobado. Se trataba de Manuel Sánchez, Corcueño o Corcuño, casado con María Benita Dorado.
 (16)  Brígida Martínez, hija de Pablos Martín Delgado, era viuda de Miguel Fernández y madre de cuatro hijos.
 (17) Martín Muñoz Delgado Posadillas, estaba casado con Catalina de Pedrajas. Era hijo de Blas Sánchez y de María Cabrera. Padre de cinco hijos, testó en 1786.
 (18) Está relacionado con el apellido Bernia, de origen francés (relativo a la región de Auvernia, cuya pronunciación e interpretación local dio origen al apellido, con integrantes ya presentes en Pozoblanco desde el siglo XVII).
  (19) Francisco Roberto López; contrajo matrimonio con María Magdalena Rosales en 1777.
  (20) Bartolomé Tenorio, marido de Bárbara de Torres.
  (21) Bartolomé Herruzo Bernia, casado con Catalina Leal.
  (22) María Cruz de Cáceres. Tras enviudar de Francisco Gómez Vinagre, casó con Juan de Priego. María Cruz era hija de Alonso de Cáceres y María Rincón, apellido éste del que deriva el apelativo Rincona.
  (23) Juan de Amor Sepúlveda, marido de Ana González Cariñano, fue maestro de primeras letras en Pozoblanco. Su único hijo, Bernardo, casó con una madrileña.

martes, 16 de diciembre de 2014

EN LA PARROQUIA DE SANTA CATALINA


Realmente lo cercano nos queda lejos

Las motivaciones que nos inducen a hacer las maletas y desplazarnos, resultan muy variadas, entre ellas podemos destacar la de viajar en busca de construcciones,  historias y  creaciones artísticas que consigan asombrarnos.

“Mientras que algunos viajaron para comerciar, otros viajaron para conocer el país”. Así distingue Herodoto, en el libro III de sus Historias




 Salir fuera tiene esa peculiaridad —nos predispone para la sorpresa— y quizá por eso nos gusta viajar.


Pero esta sorpresa y asombro la percibimos, de la mano de José Luis González Peralbo, todos los miembros y amigos de Piedra y Cal que nos reunimos en la visita a la Parroquia de Santa Catalina este pasado sábado día 13 de diciembre.


Una visita salpimentada con toda clase de anécdotas, curiosidades y subida a la torre incluida.


Era sentimiento generalizado al acabar la visita, que deberíamos seguir conociendo mucho más profundamente el patrimonio pozoalbense.

 Que así sea.


domingo, 16 de noviembre de 2014

La arquitectura vernácula de Los Pedroches. El caserío urbano.


 Este pasado jueves, en nuestra sede social, repleta de amigos del patrimonio histórico, D. Miguel Coleto Vizuete, desarrolló la interesantísima conferencia  titulada: La arquitectura vernácula de Los Pedroches. El caserío urbano.


D. Miguel Coleto abordó con soltura y conocimiento, un aspecto de nuestro patrimonio cultural tan cercano y cotidiano que precisamente por ello tal  vez  suele pasar tan desapercibido y devaluado. 

Citando literalmente al conferenciante: No podemos olvidar que la identidad cultural de un territorio reside fundamentalmente en lo cotidiano, y  en este sentido, la arquitectura vernácula posee interés no sólo por su valor constructivo sino también por la información que proporciona sobre las formas de vida de una comunidad, como expresión material y simbólica de una cultura, en una interacción del hombre con el medio natural que le rodea y que se refleja en la forma de habitar éste.


La disertación, apoyada en un gran contenido fotográfico,  nos guió por todas las características de las construcciones urbanas tradicionales de Los Pedroches, y acabó señalando importantes pautas para su conservación y restauración.


Al término de la conferencia, el Sr. Alcalde de Dos Torres D. Manuel Torres Fernández,  tuvo la gentileza de recordar la labor que realiza nuestra asociación en defensa del patrimonio, al hacer entrega a nuestro presidente de  una placa conmemorativa del centésimo quincuagésimo aniversario de la unión de las villas de Torremilano y Torrefranca.


jueves, 28 de agosto de 2014

NIÑERIAS DE ANTAÑO

Por la calle de la Fuente
un domingo bullanguero,
bajábamos estrenando
zapatos y traje nuevo

Las enaguas con encaje,
y almidón con azulejo;
medias blancas de canuto,
zapatos de charol negro;
anudado en la cintura,
un trozo de terciopelo

Cayendo sobre la espalda,
madejas de rubio pelo,
y una cinta colorada
sujetándolo en el cuello.


 Apretado entre las manos
hecho un  rollito, el pañuelo,
donde duermen, “perras gordas”
que nos regaló el abuelo.

Al pisar la calle Real,
caminamos discutiendo;
si le compramos al “Moña”
o le compramos al Diego.

Que si aquél despacha bien,
si éste da garbanzos tiernos,
que si da las avellanas
a perra el bolsillo lleno,
o que si los altramuces
éste, los tiene más frescos.


 Junto a la calle del “Toro”,
un vendedor de cangrejos,
“Manolito” el del helado
con su pregón callejero,
helados de limonada,
ofrece en barcos veleros...
“Con mantecado y canela
a perra chica los lleno...”

Camino de la Estación
arropías  en un puesto,
papeles de colorines
se agrupan en mosquitero,
para que no acudan moscas,
sobre el rubio caramelo

Las arropías se deslizan
por labios dulces y lentos
y se afinan como agujas
a fuerza de dulces besos


 Se oye la chiquillería
que corre por el paseo;
sube una nube de polvo
que cubre los boneteros,
gitanos con volanderas
de colores, en el viento...

¡Tarde caliente de Julio!
sudando por el paseo,
chachas con niños que lloran,
niñas que piden refresco,
o en el “kiosco” se apiñan
para comprar caramelos.
Suena una chicharra ronca:
la rueda del barquillero.


 Se oye el tren que da un gemido,
camino de Alcaracejos,
y el sol rodando en la tarde
como una bola de fuego,
se apaga con arreboles;
la tarde se esta durmiendo.

Anochece... y allá arriba
sobre un infinito lienzo,
están prendiendo diamantes
los ángeles en el cielo...


Por la calle de la Fuente
dando vueltas al pañuelo,
volvíamos silenciosas,
con la mirada en el suelo,
recordando ensimismadas
que cual dulce caramelo,
¡son también dulces las tardes
del domingo bullanguero!

Encarna García Moreno
(Publicado del 20 de agosto de 1960 en el Cronista del Valle)