En
la calle San Antonio, como bien conocemos todos, se encuentra un pozo con una
pequeña hornacina del santo que da nombre a la calle, rodeado de una pequeña
zona ajardinada, que fue remodelada no hace tanto tiempo.
En
estos días pasados, algunos vecinos se sorprenden al encontrar pintadas en el
suelo unas marcas verdes frente a las
viviendas número 14 y 16 de ésta popular
calle.
La
natural curiosidad y el haber comprobado como en otros puntos del pueblo estas
marcas servían para situar las excavaciones que en un futuro contendrán los
contenedores soterrados pensaron (con acierto), que bien podía
tratarse de colocar, allí mismo, junto a emblemático jardín, otro contenedor.
A
las preguntas que dirigieron al pertinente servicio del Ayuntamiento, la respuesta por afirmativa
resultó desoladora.
Los técnicos según
la versión oficial, han considerado este como el lugar más idóneo. Exhiben en su
respuesta ciertos argumentos, como temas de accesibilidad, acerado etc... Si
bien causaran otro tipo de problemas de tránsito rodado y romperá la estética de un lugar, que aún y a pesar de la última
remodelación, conserva la esencia de un rincón pintoresco.
Por
tanto, si no somos capaces de detener ésta barbaridad, corremos el riesgo de
perder otro rincón con genuino sabor
popular, y quedaría más o menos como podemos ver…
¿Han pensado en los posibles efectos nocivos que tendrían los contenedores de basura soterrados sobre el manantial existente en ese lugar concreto por posibles filtraciones?